La Santorín De Ayer | Los Volcanes | La Santorín De Hoy
La gran destrucción de Santorín que se pierde dentro de los siglos le ofrece hoy su belleza natural incomparable, tal vez así se puede justificar el segundo nombre que tenía la isla en otras épocas, Kalisti o Kalistó, el cual nace de la palabra antigua ‘Kalos’ que significa ‘belleza’.
La Santorín de hoy es un sitio conocido internacionalmente que constituye uno de los mejores destinos para las vacaciones. Durante loa años 2006 y 2007 Santorín fue votada como el destino isleño Europeo con el Nº 1 y se halla entre los 10 primeros destinos isleños del mundo entero. Una isla única, como no existe otra igual, Santorín o Thera, conocida por su maravillosa Caldera, su encantadora puesta del sol y sus hermosas playas coloreadas.
En el Frida de Caldera están cinceladas, sobre la roca de color rojizo, las casas socavadas de la isla donde el patio de la una sirve de terraza a la otra y todas ven hacia el Egeo y el volcán. En el interior podemos ver los pueblos tradicionales de las Cícladas con sus casitas pintadas de blanco, los techos de las cuales son bóvedas y cúpulas cruzadas, con sus caminitos angostos y sus mansiones venecianas excepcionales.
La fama sobre la vista impresionante que ofrece la Caldera y su puesta del sol ha hecho de Santorín un sitio de encuentro de los visitantes de todo el mundo. Firá, Imerobigli y Oia, son poblados que ofrecen una vista única hacia los volcanes y la puesta del sol.
La Playa Negra, una de las playas más conocidas de la isla, se extiende a lo largo de los poblados de Camari, Monolitos de Perissa y de Períbolos. La playa Roja y la playa Blanca se encuentran cerca de Akrotiri, a la playa Blanca se puede ir solamente en bote.
El suelo de Santorín y su morfología volcánica convierten en algo excepcional todos los productos de la isla: los tomatitos secos, las albóndigas de tomate (tomatokeftedes) o albóndigas falsas como las llaman los nativos, el pué de habas, la berenjena blanca, los ‘cachunia’ y también los calabacines redondos tienen unos sabores tan particulares los que usted no debe dejar de probar junto a una copa de vino de origen regional.
Después de haber vivido en ese lugar usted seguramente estará de acuerdo con el Señor I. M. PANAGUIOTOPOULOS, quien dice:
‘’Es increíble, cuanta bondad, cuanta calma existen en las tierras de Santorín, de la isla que ha forjado y domina la ira de los demonios’’.